Los
hitos del ordenamiento territorial
Elaborado
por: Arq. Horacio A. Núñez T.

El Plan de Desarrollo
Urbano PDU de Lima Metropolitana es también un instrumento de OT.
La reciente
presentación del ministro del ambiente sobre los avances de nuestro país en la
materia, dejan una serie de dudas sobre su viabilidad real de implementación,
en un contexto de cambio de la autoridad máxima (presidencial) y sobre todo de la evidente continuidad del
modelo económico neoliberal, promotor de
la economía de mercado y de la reducción del rol del estado.
Si bien en la
presentación en el parque: Voces por el clima, la palabra planificación solo
fue utilizada por Manuel Pulgar Vidal en una oportunidad, para referirse a un
caso externo; al día siguiente, en una
entrevista con un medio de comunicación (RPP), sub sanó esta deficiencia, haciendo
un mayor desarrollo del esquema inicial, dado que el uso de la misma, desde una
perspectiva de análisis teórico conceptual, resulta imprescindible.
El ordenamiento del
territorio es el resultado de un proceso de planificación y gestión, una
integración sinérgica de actores, actividades y ámbitos; para garantizar la
equidad social, el crecimiento económico y la sustentabilidad ambiental; en síntesis el desarrollo humano.
Dos aspectos resultan
convergentes, por un lado la necesaria construcción de una visión de país
(tarea pendiente y largamente postergada) y por el otro la existencia de un
sistema democrático con una institucionalidad de planificación y gestión, que
la proyecte e implemente. Dado que la debilidad del CEPLAN, resulta evidente,
el MINAM ha asumido su tarea sin tener un marco pertinente, usurpando de hecho
la función que correspondería al Instituto Nacional de Planificación o
Ministerio de Planificación; acerca de lo cual, dicho sea de paso, nuestros
candidatos no se han pronunciado. Al
parecer la gestión del desarrollo seguirá bajo el dominio del ente programador
presupuestal: en Ministerio de Economía, manteniendo la división nefasta entre
la planificación y gestión, y el manejo y asignación de los recursos.
El principal mito al
que hizo referencia el ministro fue su propia afirmación en que no era
necesario tener una Ley de Ordenamiento
Territorial para poder avanzar en su implementación (el modelo nacional
contempla cuatro instrumentos o procesos: ZEE, EE, DI y POT), esta afirmación
viniendo de un abogado resulta contradictoria; dada la imprescindible necesidad
de articular los diversos instrumentos de planificación y gestión del
territorio existentes en los diversos niveles y sectores del estado. Y con el
atenuante principal que nos encontramos en un proceso de descentralización,
probablemente uno de los aspectos que menos se han desarrollado durante este
gobierno. El carácter vinculante de los instrumentos de planificación para la
gestión del desarrollo y la compatibilización de las estrategias de inversión
requieren de un marco de actuación, el mismos que no se agota en los
lineamientos y metodologías, sino en la estructuración de acuerdos para la toma de decisiones, el
respeto de los derechos y el ejercicio del poder: fortalecer el rol del estado.
Es este aspecto el
elemento determinante para comprender las implicancias de los procesos de
ordenamiento territorial, el diseño e implementación de los POT debe tener como
referente una Constitución adecuada, mi percepción es que con la actual no
existen esas condiciones básicas. Entonces no solo se requiere de una Ley de
Ordenamiento Territorial sino una nueva Constitución Política del Perú, para que
en primer lugar se modifique el carácter subsidiario del estado.

Los significativos
avances en el OT, de nuestro país, están vinculados con su conceptualización y
lineamientos metodológicos para su formulación.
Los importantes
logros del ¨champion¨, del ordenamiento territorial, quedaron cortos dado que
para poder entender su implicancia, se tuvo que recurrir a ejemplos de países
con Ecuador (Cuenca) y Alemania (Hamburgo), sin hacer referencia a casos
concretos que podría graficar su complejidad y pertinencia en nuestro
territorio, como podría ser abordar los casos de Cajamarca (Conga) o Cusco
(Chincheros). En perspectiva, el ordenamiento territorial no solo es un proceso
técnico y político de concertación para la gestión el desarrollo, sino un
instrumento de planificación para orientar la inversión pública y privada, y en
nuestro caso un referente para garantizar derechos y reducir la desigualdad. En
todos los niveles de gestión comunitaria y gubernamental, existen escalas y
sistemas de ordenamiento territorial, ya sean urbanos o rurales, marítimos o
continentales e incluso aéreos; ya sean cuencas hidrográficas o atmosféricas; y
en prospectiva la biosfera.
Actores que participan
en igualdad de condiciones en la tomo de decisiones y se respetan sus derechos
para desarrollar. Actividades económicas productivas culturales y sociales compatibles
con la vida humana y la sustentabilidad ambiental, en Ámbitos tratados de
acuerdo a su fragilidad y potencialidad: para garantizar el acceso a las
necesidades básicas de una población creciente, en un contexto de cambio
climático. Hoy el ordenamiento territorial nos debe ser útil para adaptarnos y
mitigar sus efectos y es penoso que habiendo sido gestores de una COP no lo
hayamos comprendido: el OT debe orientarnos hacia el cambio del modelo
extractivista basado en el consumo predominante de energías No renovables.
En perspectiva, se
trata de establecer los hitos del OT, los mismos que a nivel global serían el
acuerdo de Paris o la Cop21, y en nuestro país podrían ser las muertes de Conga
o Bagua, la situación de La Pampa (minería ilegal en la zona de amortiguamiento
de la Reserva Nacional de Tambopata) o
los niveles de desigualdad; situaciones que en lo local no se deben repetir o
es necesario reducir y en lo global, hay que seguir bregando por que los
compromisos se cumplan, podamos conservar nuestra biodiversidad y reducir nuestra
vulnerabilidad.
El contraste entre la
conceptualización y enfoques del OT, la política No 34 del Acuerdo Nacional, y
la política desarrollada por el gobierno actual; constituyen un material de
análisis y reflexión, dada su vital importancia para su implementación: habría
que establecer alguna meta concreta como por ejemplo que las 26 regiones de
nuestro país cuenten con planes de OT. Será posible al 2025?

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